Sobre la estupidez humana

A veces me pregunto por qué tenemos la necesidad de meter nuestra nariz en vidas ajenas, haciendo preguntas indiscretas y fuera de lugar. ¿Tan poco interesante es nuestra propia existencia que tenemos que estar pendientes de cómo vive o deja de vivir el resto?

A veces me pregunto por qué hacemos comentarios inoportunos, incluso hirientes, que van a donde más duele, de forma gratuita, llenos resentimiento, amargura o falta de empatía.

A veces me pregunto por qué hay personas destructivas que para sentirse bien necesitan pasar por encima de ti o hacerte de menos, incluso diciendo mentiras flagrantes o comentarios descalificativos; dejándose llevar por el enfado, ira y envidia o problemas emocionales no resueltos.

A veces me pregunto por qué sacamos conclusiones precipitadas de asuntos ajenos que conocemos poco o mal y damos nuestra opinión cuando nadie nos la ha pedido.

A veces me pregunto por qué nos dejamos llevar por estereotipos sociales, tomando decisiones bajo presión en vez de seguir nuestro camino libremente, aunque sea diferente al de la mayoría que nos rodea, haciendo gala de lo borreguil que puede ser la especie humana.

A veces me pregunto cómo podemos ser tan cutres de aun teniéndolo todo pelearnos por cualquier cosa que sea gratis. O  de incluso robar, para luego malgastarlo en cualquier otro vicio.

A veces me pregunto por qué nos obsesionamos imaginando injusticias, acabando con indigestión espiritual, retorcidos y amargados, en vez de pensar en lo afortunados que somos.

A veces me pregunto por qué prejuzgamos a gente que apenas conocemos, y opinamos sobre ellos sin ni siquiera haber comprobado por nosotros mismos como son, fomentando divisiones y odio, destruyendo relaciones humanas, llevados por nuestra inseguridad y por los complejos que de ella derivan.

A veces me pregunto por qué hay gente con continua insatisfacción y queja, que echan la culpa de lo que les pasa a los demás, gastando energía en autocompadecerse en vez de usarla para construir sus sueños.

A veces me pregunto dónde quedan olvidados las formas y actos de cortesía, dejando en evidencia lo poco detallista, incluso lo maleducados que podemos llegar a ser.

A veces me pregunto por qué actuamos de forma tan vacía y torpe….por qué podemos ser tan zopencos, absurdos y estresantes.

A veces me pregunto si merece la pena malgastar tu tiempo en decir palabras que posiblemente caigan en saco roto, ya que hay personas a las que les digas lo que les digas, sólo van a escuchar lo que ellas quieran.

A veces me pregunto si he adoptado alguna vez estas actitudes… y me respondo que sí, que todos tenemos luces y sombras. Que todos metemos la pata. Que todos podemos ser mejores… Y esto hace que me entren ganas de ser más considerada con el resto. De generar alegría. Y de ponerme en el lugar del otro. Siempre. Posiblemente si supiéramos lo que hay detrás de cada persona actuaríamos con más cuidado y respeto.

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3 respuestas a Sobre la estupidez humana

  1. ginesripoll dijo:


    Versión musical 2016

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  2. M Jesus dijo:

    Para mí este post es buenísimo . Vivirnos y sentir la vida en los demás , y acompañarla con lo mejor que tenemos en ese momento. Muy profundo Paula

    Me gusta

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